EL NIÑO CON PROBLEMAS DE CONDUCTA E INFLEXIBLE

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El niño con problemas de conducta e inflexible

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Las características más comunes de los niños con problemas de conducta son, la poca flexibilidad mental y la falta de habilidades para gestionar sus emociones. La mayoría de ellos no toleran bien la frustración y no controlan sus impulsos. Muchas veces se producen situaciones de pérdida de control en el niño, y explota. El niño explosivo tiene tendencia a pensar de una forma concreta, rígida y en blanco o negro (de extremos). El niño continúa teniendo arrebatos intensos aunque haya consecuencias cada vez peores, parece incapaz de aprender de sus errores y el castigo en muchas ocasiones ya no les contiene.


Padre: Te he dicho millones de veces esto… ¿POR QUÉ NO HACES CASO? ¿POR QUÉ ESTÁS TAN ENFADADO?
Hijo: No lo se…


En un mundo ideal, la respuesta del niño ante estas preguntas de sus padres sería: “Veréis mama y papa, tengo un pequeño problema. Me estáis pidiendo constantemente que haga cosas que a mí no me gustan hacer, me pedís que cambie constantemente de planes, y a mí eso no me va muy bien…De hecho, empiezo a frustrarme y me cuesta pensar con claridad, y entonces me frustro aun más. Entonces vosotros os enfadáis y yo empiezo a hacer y decir cosas que ojalá no hiciese. Entonces os enfadáis todavía más, me castigáis y la cosa acaba fatal.
Cuando puedo volver a pensar con claridad después de un rato, me sabe muy mal lo que he dicho y hecho. Sé que esto no es divertido para vosotros, pero os aseguro que yo tampoco me divierto.”
Los niños presentan este comportamiento por millones de razones diferentes, de manera que no hay una forma correcta o incorrecta de explicarlo ni una forma universal para cambiarlo. La clave está en encontrar la explicación y la intervención que sea más adecuada a cada niño individual y su familia. En algún momento, los niños desobedientes han aprendido con sus berrinches, pataletas y arrebatos a conseguir atención o les ayuda a salirse con la suya coaccionando a sus padres para que “se rindan” (¡Nos manipula! ¡Sabe exactamente qué decirme para hacerme enfadar!).
Si creemos que este comportamiento es aprendido, también puede desaprenderlo. Este desaprendizaje y reeducación pasa por:

A) Proporcionar al niño mucha atención positiva y dejar de darle la atención negativa,
B) enseñar a los padres a dar menos órdenes y más claras,
C) enseñar al niño que la obediencia es lo que se espera de él,
D) hacer que las consecuencias positivas o negativas dependan de su conducta y
E) enseñarle al niño que los padres no se rendirán ni se echarán atrás ante sus berrinches.

 

Sara Almeda
Psicòloga Col Num. 18993 – Especialitzada en clínica infanto juvenil

http://clinicaissa.com/taller-educacio-emocional-nens-de-3-a-8-anys/?lang=es